
En el mes de junio de 1915, tras las valiosas gestiones de la Madre Teresa Zavala, las primeras Hermanas Teresianas pisaban suelo paraguayo para encender la llama de la educación y el Evangelio, abriendo camino a una hermosa historia de entrega.

Hoy, después de 111 años, esa misión sigue viva y transformando corazones, tejiendo lazos profundos en la comunidad y educando con el sello de nuestro carisma.